Tener a tu psiquiatra a tan solo ‘un click’

La Telepsiquiatría, la aplicación más antigua de la Telemedicina y una de las más importantes

Accesible, práctica, cómoda, útil y barata. Así es la Telepsiquiatría (TPS). Para la Academia  Americana de Psiquiatría la TPS, “es una definición específica sobre la videoconferencia en el campo de la salud que permite proporcionar los servicios necesarios para pacientes que viven en lugares remotos o en zonas marginadas, mediante el uso de cámaras web, micrófonos y chats. Su objetivo principal es poder hacer un diagnóstico eficaz, la educación, tratamiento, consulta, transmisión y almacenamiento de datos de pacientes médicos y de investigación”.

Es, también, sin duda una de las aplicaciones más importantes de la Telemedicina y también de las más antiguas. Pero, sobre todo, facilita el diagnóstico y tratamiento de las patologías mentales en un momento en el que su incidencia y prevalencia se están disparando en todo el mundo. De hecho, una de cada cuatro personas padece alguna enfermedad mental en algún momento en su vida y actualmente 450 millones la sufren en todo el mundo. Es más, las enfermedades mentales suponen el 40% de las patologías crónicas y se calcula que tienen un coste social y económico en torno al 4% del PIB de la Unión Europea, es decir unos 182.000 millones de euros. En España, actualmente hay un 9% de la población afectada y se estima que algo más del 19% padecerá una enfermedad psiquiátrica a lo largo de su vida.

La Telemedicina aplicada a la psiquiatría fue utilizada por primera vez en las consultas psiquiátricas durante 1950 y 1960 y constituye la primera aplicación del video interactivo con objetivos médicos. En 1961, el Dr. Cecil Wittson del Centro Médico de la Universidad de Nebraska en Omaha, comenzó un proyecto piloto telepsiquiátrico utilizando el sistema de tele-educación, que había estado operando en el campus de la universidad desde la década de 1950 a través de un circuito cerrado de televisión. Dos psiquiatras y ocho grupos de entre 4 y 5 pacientes participaron en los primeros ensayos. Los científicos encontraron una buena aceptación en las consultas y una eficacia similar a la clásica ‘cara a cara’. Desde entonces se han llevado a cabo varias experiencias

En la actualidad, hay más de 30 programas de telepsiquiatría activos en el mundo cuyos datos sobre su trabajo diario son publicados y están engrosando la literatura científica. Gran parte se realiza en los EEUU, Canadá, Europa, Australia y también en España. Los expertos defienden que “la mayoría de los trastornos psiquíatricos son diagnosticables y tratables a través de la telepsiquiatría. De hecho no existen contraindicaciones, aunque sí hay ciertas situaciones que no precisan consideraciones específicas: los pacientes con ideas suicidas, los que presentan trastornos de la personalidad bordeline descompensados, los muy manipuladores, los que se hallan en proceso de desintoxicación alcohólica u otras sustancias, la intervención en crisis y la toma de decisiones en contra de la voluntad del paciente (instauración del tratamiento, decisión de ingreso, entre otros).

Avalan esta creencia programas como el de Arizona. The Northern Arizona Regional Behavioral Health Authority administra una red integral de telesalud (NARBHAnet) que utiliza dos vías de videoconferencia para conectar expertos en salud mental con sus pacientes. Ya ha proporcionado más de 50.000 sesiones clínicas psiquiátricas. O el programa de La Universidad de Medicina de  Kansas, que provee de servicios especializados a 14 centros clínicos en zonas rurales del Estado cuya aplicación de telepsiquiatría ha resultado totalmente coste-eficaz tal y como ha sucedido con la Red de Telemedicina de Montana. Se trata de un consorcio de centros sin ánimo de lucro que enlaza con proveedores de salud y pacientes en Montana y Wyoming. Esta red de salud mental incluye sitios compartidos para todos los médicos de la Red y ha supuesto un gran ahorro para los pacientes.

Otra experiencia interesante es la del Centro de Burke que ofrece servicios de a personas en 12 condados de Texas. Utiliza los de telepsiquiatría para llevar a cabo evaluaciones de emergencia, manteniendo así a los pacientes con una crisis fuera de las salas de urgencia.

España se ha incorporado más tarde a la TPS pero está cogiendo impulso. Unos de los principales Los principales proyectos que se destacan en España se realizan en las Islas Canarias. El Servicio de Salud de las Islas Canarias ofrece alta tecnología para servir al público. La primera iniciativa tuvo lugar en La Gomera. Este proyecto consiste en el lanzamiento de una atención permanente para los enfermos mentales a través de la videoconferencia las 24 horas del día, entre la Atención Primaria de San Sebastián de La Gomera y el Hospital de La Candelaria en Tenerife. Los resultados de este estudio fueron muy positivos.

Otro proyecto interesante se llevó a cabo en la isla de El Hierro, también en las Islas Canarias. El Servicio de Salud de las Islas decidió comenzar en enero de 2001 (después de seis meses de ejecución de un proyecto piloto), un servicio de Telepsiquiatría permanente con el objetivo de proporcionar a la población de la isla de El Hierro nuevos servicios de salud mental para complementar los existentes hasta hora.

Teniendo en cuenta su experiencia y los datos de los trabajos presentados, el 60% de los pacientes reconoció que prefirió tener una consulta por on-line a, frente a un 20% que la deseaba con el especialista y a otro 20% al que le era indiferente. Además, el 100% de los pacientes manifestó que prefería una consulta de telepsiquiatría a tener que viajar a otra isla para ser atendido, incluso también el 100% expresó que prefería usar la telemedicina que tener que esperar para ver en persona a un especialista cuando se desplazan a en sus visitas quincenales.

“En tres años, esto va a despegar como un cohete”, declaró en el diario “The New York Times» el abogado y psicólogo Eric A. Harris, que asesora a la Asociación Americana de Psicología. “Habrá un grupo de verdaderos creyentes que piensen que estar en una habitación con un cliente es especial y no acepten la interacción a distancia. Pero mucha gente, especialmente los médicos más jóvenes sienten que ya no hay motivos para pensar así. Y añade: “Algunos terapeutas cobran menos por las sesiones, ya que pueden hacerlo desde su casa, lo que supone un ahorro para el paciente, pero también para el facultativo en el mantenimiento de un espacio para su consulta”.

Hoy en día, la mayoría de los servicios de TPS se realiza a través de videoconferencia. El uso de Internet para estos servicios se ha visto más limitado en algunas zonas debido a la insuficiencia de ancho de banda, la calidad del servicio o la seguridad, aspectos todos que están mejorando con el paso de los años en todas las zonas del mundo. Sin embargo, Internet es ‘gratuito’ ofrece muchas aplicaciones y es muy accesible.

Entre los principales beneficios de la telepsiquiatría están la accesibilidad, la capacidad de dar servicio a zonas rurales y urbanas, sin necesidad de desplazamiento del paciente. Precisamente para aquéllos afectados en los que la patología es muy discapacitante es un sistema tremendamente útil que juega a favor de la adherencia al tratamiento, facilita además la transferencia de información para intervenciones rápidas y el control remoto del paciente, así como la atención domiciliaria y proporciona un conducto para que los médicos puedan compartir habilidades y experiencias.

Además, la TPS se aplica a cuatro grandes áreas:

— Educativa, como parte de los programas de formación médica continuada para los distintos profesionales de la salud, permitiendo la asistencia y participación en videoconferencias, discusión y supervisión de los casos.

— Administrativa, permite la planificación del alta de los pacientes, la supervisión de los registros de casos en curso, y la mejora de comunicación entre atención primaria y especializada;

—Investigadora, contribuye a la participación y supervisión de proyectos de Investigación.

— Clínica, dado que posibilita la valoración de casos agudos, así como de consultas de seguimiento, lo cual permite el diagnóstico, control de la medicación y psicoterapia.

Defienden los especialistas que a la Telepsiquiatría le queda un gran recorrido por delante e infinidad de posibilidades. Es el caso el Ejército. Con soldados estacionados en todo el mundo, y escasos recursos de asesoramiento para repartir entre tantos, el Departamento de Defensa y de Asuntos Veteranos de EEUU, así como otras agencias, están probando una serie de aplicaciones de salud mental a través del móvil. Así ya cuentan con un programa piloto de asesoramiento a través de smartphones o una conexisión de telesalud.

Con un futuro prometedor, la telepsiquiatría y la telepsicología han despertado un gran interés en la comunidad científica y en los pacientes y sus familiares. Y todo augura que su expansión es imparable.